MUNDO PINTURA | La búsqueda de lo ilógico: Paul Delvaux
Hoy os traemos a un pintor surrealista del siglo XX: Paul Delvaux. Bajo el velo de lo absurdo se disimulan diversos hechos e infortunios del siglo XX, como el éxodo belga, o la ocupación nazi. Nacido en 1897 y fallecido el 20 de julio de 1994, fue un pintor belga neoimpresionista y expresionista en sus comienzos, se orientó posteriormente, influenciado por René Magritte y E. L. T. Mesens, hacia un surrealismo clásico: su pintura se caracteriza por desnudos femeninos en ambientes oníricos y desdibujados, cargados de un erotismo latente y figuras idealizadas.
A mí Delvaux me produce inquietud, la frialdad de sus mundos oníricos me hace presentir una vida de ensueño fría y sin sentimiento donde no dejamos de ser muñecos articulados que vagamos sin sentido en un mundo inexistente, tambíen me trae a la memoria a Juan Rulfo y su Pedro Páramo. Es como si a través de sus cuadros llegase a descubrir que estamos todos muertos.
Lo que es incuestionable es la belleza de sus cuadros. Estudió entre 1920 y 1924 pintura y arquitectura en la Academia de Bellas Artes de Bruselas, donde clases de música, y estudió griego y latín, absorbiendo la ficción de Julio Verne y la poesía de Homero. Toda su obra resultó influida por estas lecturas, comenzando por sus primeros dibujos con escenas mitológicas.Estudió en la Academia real de Bellas Artes de Bruselas, aunque en el departamento de arquitectura debido a que sus padres desaprobaban su deseo de ser pintor. A pesar de ello, consiguió su objetivo, acudiendo a clases de pintura de Constant Montald y Jean Deville. Los pintores Frans Courtens y Alfred Bastien también le animaron. Sus obras de este periodo fueron sobre todo paisajes naturalistas.
Se consagró como pintor surrealista, destacando su particular definición de esta técnica: “reintroducción del sujeto, pero en un sentido bien determinado que es el de lo extraño y de lo ilógico”. El universo característico de su pintura se constituyó tras conocer la obra de De Chirico y de Magritte, en 1934. Su definición del surrealismo corresponde a toda su obra. Sus cuadros, con una técnica bastante académica, acogen personajes hieráticos: soñadoras mujeres desnudas, hombres distraídos e incluso esqueletos, en un escenario (templos griegos y jardines florentinos que componen perspectivas arquitecturales clásicas, y también andenes en desuso) que parece el frío espejo de sus inhibiciones. Cinco años después de morir su mujer, Tam, muere Delvaux, en 1994.




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Interesante e impresionante pintor; como dices sus pinturas son muy bellas y esconden un misterioso sentimiento de orfandad… A últimas fechas vi la película “Melancolía” de Lars Von Tiers, que inicia con la pintura de Pieter Brueguel el viejo: “Paisaje nevado con cazadores”, en la película además hay una escena en la que en un momento de “desesperación” cambia el decorado en una biblioteca de las ilustraciones de Libros de arte abstracto por otras de corte más clásico… o por mejor decir figurativo… y no no aparece ninguna pintura de Delvaux… pero muchas de sus escenas me parecen sacadas de su mundo,
como la primera y la ultima que nos compartes,
…
Agradezco tu comentario, insisto en que Paul Delvaux me resulta inquietante en la perfección y frialdad de sus cuadros que te condenan a vagar en la más absoluta soledad, y también en esos personajes secundarios que me recuerdan a las parcas, saludos. Marisa
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